ORIÓN



Estrellas principales:

  • * Betelgeuse: proviene de una expresión árabe que significa "axila del que está en el centro".
  • * Rigel: de origen árabe, es la "pierna del que está en el centro" ("Rijl Jauzah al Yusra").
  • * Bellatrix: el significado último de este nombre es "la mujer guerrera". Su origen se halla en una serie de errores de
  • traducción al y del árabe medieval de una palabra, "al najid", que significa "el conquistador ".
  • * Saiph: proviene de la expresión árabe "Saif al Jabbar", esto es, "la espada del gigante".
  • * Mintaka: palabra árabe que significa "cinturón".
  • * Alnitak: del árabe, significa "faja".
  • * Alnilam: proviene de árabe, de una expresión que significa "collar de perlas".
  • Descripción

    Es la constelación más impresionante del Hemisferio Norte y representa de forma muy "evidente" una figura humana con un arco extendido hacia el este, enfrentándose a Tauro. Contiene dos estrellas de primera magnitud, Betelgeuse y Rigel y la famosa nebulosa de Orión en forma de daga que cuelga de tres estrellas en línea recta que conforman el Cinturón de Orión.

    La constelación de Orión, gracias al brillo de las estrellas que la componen, ha estado presente en todas las culturas en un lugar de relevancia entre los mitos celestes, aunque no siempre considerando todas las estrellas involucradas actualmente.

    La primera noticia que se tiene de ella la sitúa en Mesopotamia: aparece en las tablas de Mul-Apin bajo el nombre de "Siba-zi-an-na", "El verdadero pastor celeste". De una tradición acadia procede el término "Papsukkal", que es el visir de los dioses Anu e Inanna (An e Ishtar en acadio). La forma se correspondería a la actual, con el personaje representado sujetando un bastón o un arco.

    En el antiguo Egipto, esta constelación fue de gran importancia, aunque no completa: las tres estrellas del Cinturón de Orión, Alnitak, Alnilam y Mintaka, eran las representantes de Sah, dios estelar que representaba a Osiris. Frecuentemente se ha asociado a esta constelación la propiedad de servir a los arquitectos egipcios como "mapa estelar" por el cual orientar las pirámides del Imperio Antiguo. La mayor parte de estas afirmaciones son fábulas, aunque estudios serios no descartan que esta constelación formara parte de la vida de los egipcios de aquella época de forma muy importante.

    En la antigua Grecia, ya Homero nombra a esta constelación con el nombre de Orión. Era un hermoso cazador, hijo de Euríale y Poseidón, de estatura inmensa ("sus hombros sobresalían del mar en las fosas más profundas"), del que se cuentan muchos mitos (bastante inconexos, por cierto). Se habría enamorado de Mérope, y al no ser correspondido se emborrachó un día y la forzó. El padre de Mérope, Enopión, pidió venganza al dios Dionisos, que durmió al cazador en un profundo sueño. Enopión aprovechó esto para arrancarle los ojos. Desesperado y sin vista, Orión se dirigió a un oráculo, quien le dijo que sólo recuperaría la vista caminando sin descanso hacia el Este (que es precisamente la dirección que siguen las constelaciones).

    Tras mucho caminar llegó a Lemnos, donde recuperó la visión. Dedicó mucho tiempo a perseguir a Enopión buscando venganza, pero nunca lo alcanzó. Con el tiempo, entró al servicio de Artemisa (Diana, la cazadora), como cazador. Se cuenta de él que era el mejor cazador de su tiempo, y que maravillaba a todos con sus proezas... hasta el punto que la soberbia se adueñó de él. Un día, llegó a decir que ni el más grande y poderoso animal era rival para él. Al acabar la frase, un diminuto escorpión le picó en el pie y lo mató. Artemisa se apiadó de su servidor y pidió a Zeus que lo situara entre las estrellas. Desde entonces, la constelación de Orión se oculta por el oeste cuando la constelación de Scorpius sale por el este.

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