PLANTAS y árboles



La ortiga (Urtica urens, U. dioica)
Hiedra (Hedera elix)
Margarita menor (Bellis perennis)
Diente de León (Taraxacum officinale)
Zarza, Zarzamora (Rubus fructicosus)
Castaño (Castanea sativa o C. vulgaris)
Espino blanco tb. Albar (Crataegus monogyna y C. oxyacanta)
Saúco (Sambucus nigra)



La ortiga (Urtica urens, U. dioica)


La ortiga representa la torpeza de la subjetividad humana para definir lo que, en la naturaleza, es bueno o malo. Esta "mala hierba" posee tal cantidad de virtudes que el hombre le ha dado multitud de usos a lo largo de la historia, desde alimento hasta afrodisíaco, pasando por diversas aplicaciones medicinales, usos textiles, como fuente de pasta para fabricar papel, tintes e incluso, si eres supersticioso, para obtener coraje. Todo el mundo la conoce, de ahí uno de sus nombres "hierba de los ciegos", pues hasta estos la reconocen con solo rozarla. La ortiga, por común y abundante, es una de esas plantas cuyas virtudes y usos debería conocer todo amante de la naturaleza, excursionista, superviviente o aspirante a aventurero.

La ortiga como comestible

Es mejor recolectar los brotes tiernos y las hojas, y desechar los tallos más duros. Las propiedades urticantes desaparecen con la cocción o 12 horas después de recolectada. La forma más sencilla de prepararlas en el campo es, después de lavarlas con unos guantes, hervirlas entre 10 y 15 minutos. Luego aliñadlas con aceite y sal si disponéis de ello. También podéis prepararlas en tortilla, sopas, puré o cualquier otro plato que salga de vuestra imaginación.

M. Pahlow recomienda las hojas de ortiga junto con diente de León y celidonea menor como una buena ensalada de primavera.

Las virtudes de la ortiga como alimento superan probablemente a las de las espinacas, ya que, al contrario que estas, la ortiga no contiene oxalato sódico. Sin embargo sí aporta otros beneficiosos elementos como el hierro o el silicio. Además, contiene una importante cantidad de proteínas: de 6 a 8gr por cada 100gr de planta fresca y de 30 a 35gr si está seca; y vitaminas A, C y K.

En la obra "Secretos y Virtudes de las Plantas Medicinales" de Selecciones del Reader's Digest se nos dice que no consumamos las semillas. También Alan Sauri, en su libro "La Vida Autosuficiente" de Ed. Blume, advierte "Desconfiad de las semillas: 10gr por día suprimen totalmente la orina". Es un dato curioso, sobre todo teniendo en cuenta que una de las principales propiedades reconocidas de la ortiga es su efecto diurético, para que nos entendamos, las plantas diuréticas eliminan las toxinas de la sangre y a menudo aumentan temporalmente la secreción de orina. Para evitar riesgos, desechad las semillas al realizar cualquier plato o infusión con ortiga.

La ortiga como medicinal

La principal aplicación medicinal que le puede encontrar el excursionista a esta planta es la utilización en caso de hemorragias nasales en virtud de sus propiedades vasoconstrictoras (provoca la contracción de los vasos sanguíneos). Para ello se debe introducir por la nariz una gasa o un algodón empapado en el jugo de la planta. Esta misma propiedad la hace útil, ingiriéndola en forma de infusión o jugo, en casos de menstruaciones abundantes. De todas maneras, en situaciones de menstruaciones anormales, hay que consultar al médico para conocer las causas del problema y no jugar a los curanderos.

Además de estos, la ortiga tiene otros muchos usos, pues es una de las plantas con más aplicaciones medicinales. En uso interno, como infusión o jugo, se viene usando, gracias a sus propiedades depurativas (purifica la sangre y ayuda a eliminar los desechos), diuréticas (colabora en la depuración de la sangre al eliminar las toxinas) y alcalinizantes (provoca la alcalinización de los fluidos orgánicos, especialmente de la sangre y la orina, facilitando la eliminación de residuos ácidos que producen algunas enfermedades), para afecciones reumáticas, hepáticas, gota, cálculos renales y arenillas en la orina. También en las llamadas curas de primavera, cuya finalidad es la desintoxicación del organismo. El hierro y la clorofila, tan abundantes en esta planta, estimulan la formación de glóbulos rojos, por eso es útil en anemias por falta de hierro. También como reconstituyente en la convalecencia de otras enfermedades y en caso de agotamiento o desnutrición.


También se usa en trastornos de la digestión por insuficiencia de los órganos digestivos, ya que hace trabajar al páncreas, al estómago y a la vesícula viliar; para curar diarreas; como ayuda en casos de diabetes porque, sin llegar a ser un remedio mágico que permita prescindir de la medicación, disminuye la cantidad de azúcar en sangre.

Para aumentar la secreción de leche en las madres, además del uso interno, se pueden aplicar externamente compresas empapadas en el jugo de la planta. La ortiga también tiene una utilidad cosmética ya que embellece y limpia la piel. En estos casos se suelen usar, sin prescindir del uso interno para obtener mejores resultados, aplicaciones de compresas empapadas en el jugo de la planta o el propio jugo usado como loción.

Está indicada en afecciones cutáneas como acné, eccemas y, según algunos, incluso psoriasis.


La loción con decocción de raíz se recomienda contra la caspa, para el aclarado como un acondicionador y, con muchísima frecuencia, contra la caída del cabello. Probad si queréis, pero si fuera cierto no habría calvos en el mundo. Me parece que a quienes se nos cae el pelo sólo nos queda convencernos de que es un símbolo de virilidad.

Existe una aplicación más bestia y antigua que consiste en azotarse con ella en la zona afectada por el reuma, la gota e incluso sarampión y escarlatina.

Preparación

El jugo es el sistema que aprovecha mejor las propiedades de la planta. Se prensan las ortigas o se pasan por la licuadora.

Para las infusiones, se recomiendan dos cucharaditas de hojas en 1/4 de litro de agua hirviendo. Hervir 5 minutos. Se toma una taza por la mañana y otra por la noche durante 4 a 8 semanas.

Para la obtención del jugo, M. Pahlow pone las ortigas previamente en remojo durante 12 horas.

Respecto a la raíz, se hierven dos puñados en medio litro de agua y se usa como loción.

Si queremos almacenar la planta en nuestro botiquín natural tenemos que dejarla secar bien a la sombra y luego las guardaremos en frascos o bolsitas.

Algunos dicen que se puede recolectar todo el año, otros que es de mayo a agosto cuando se obtienen los mayores beneficios, hay quien lo alarga de abril a octubre y quien lo restringe a la floración (mayo - junio, aunque probablemente variará algo según el clima). En general, si estáis en el campo, usadla fresca cuando la necesitéis. La raíz de recoge en otoño y se trocea antes de ponerla a secar.

Otros usos y curiosidades de la ortiga

Si eres supersticioso, quizá te interese que el médico y alquimista del siglo XVI, Paracelso, recomendaba recogerla cuando la luna está en Escorpio y llevarla encima para obtener valentía y audacia.

También le permitía saber si un enfermo moriría o saldría de su enfermedad: echaba ortigas en la orina del paciente y las dejaba 24 horas. Si la planta se seca, el paciente casca seguro; si permanece verde, sobrevive. Así de sencillo.

Mucho más atrás en el tiempo, los antiguos griegos, como no tenían viagra, se la restregaban por el culo y el vientre para ponerse a cien. Si tenéis valor para probarlo contadme qué tal os ha ido.

Más reciente es su uso para fabricar pasta de papel, como tinte para colorear telas y como fuente de fibras textiles para confeccionar cuerdas, redes, velas de barcos y ropas. Este último uso se remonta tan sólo a la Segunda Guerra Mundial, debido a la escasez de las fibras más habituales. Diego de Rivera Núñez y Concepción Obón de Castro explican el proceso en su "Guía de Íncafo de las Plantas Útiles y Venenosas de la Península Ibérica y Baleares". Por si os interesa os lo resumo aquí: Se recogen los tallos en agosto o septiembre, cuando amarillean, las hojas se empiezan a marchitar y las semillas se caen al suelo, y se dejan secar al aire libre. Luego se ponen en agua durante 7 u 8 días para que sufran el enríado (las bacterias destruyen las pectinas de los tallos liberando las fibras). Después se dejan secar de nuevo y se guardan en un lugar seco. Se golpean los tallos con mazas y se pasan repetidas veces por unos tableros con púas hasta conseguir que las fibras queden sueltas. Finalmente se hilan.

Descripción y características

La descripción es innecesaria, pues todo el mundo conoce la ortiga. Lo que ya no es tan conocido es que, al lado de la ortiga mayor (Urtica dioica), que alcanza entre 50 y 150 centímetros y es la más común, suele crecer otra, la ortiga menor (Urtica urens) de unos 60 centímetros y picadura más rabiosa que su hermana mayor. Ambas tienen idénticas propiedades. Se suelen encontrar próximas a zonas habitadas, setos, bordes de caminos, cercados, jardines.

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Hiedra (Hedera elix)


No sólo es importante conocer las plantas de las que podemos valernos (alimento, medicina etc.), si no también aquellas que nos pueden dañar, y comer los frutos de la hiedra, tan común, puede provocarte la diarrea más espantosa de tu vida; unas pocas bastan para matar a un niño. Eso no significa que sea una planta maldita de la que haya que huir, pues plantas mucho más venenosas se han empleado con éxito en medicina y otros campos. Y esta, con algunas precauciones, también puede sernos útil.

Toxicidad de la hiedra

Son suficientes 2 ó 3 bayas de hiedra para provocarle a un niño una intoxicación grave. Provocan vómitos, diarrea, sarpullidos, convulsiones, delirio fiebre y estado de coma según la gravedad de la intoxicación. Se recomienda provocar el vómito y el lavado de estómago.

La propia savia de la planta puede producir, en algunas personas sensibles, reacciones alérgicas.

La hiedra como medicinal

La hiedra puede resultar muy útil al aventurero gracias a sus propiedades como cicatrizante y analgésico, pero no hay que olvidar lo dicho en el apartado toxicidad; y, puesto que la farmacia natural es tan amplia, probablemente sería mejor utilizar otra planta de efectos similares y sin riesgos para la salud.

En todo caso, el uso externo parece el menos peligroso (sin olvidar el aspecto de las reacciones alérgicas).

Se puede emplear esta planta en forma de compresa empapada en la decocción de las hojas o simplemente aplicando las hojas directamente y sujetándolas con una venda (cataplasma), en casos de heridas, grietas o úlceras de la piel. De este mismo modo se puede emplear en casos de celulitis, para desinflamar los tejidos subcutáneos. En casos de dolores reumáticos y neuralgias (afecciones cuyo síntoma principal es el dolor a lo largo de un nervio. El más frecuente es el que afecta al nervio ciático) se recomienda también el baño al que se añade la decocción de las hojas que, además, relaja. Tanto el baño como las compresas o las cataplasmas calman el dolor y disminuyen la inflamación. La decocción para las compresas y el baño se prepara con unos 30gr. de hojas por litro de agua.

El uso externo es desaconsejado por algunos autores, Dieter Podlech la clasifica como no apta para auto terapia. En cambio, M. Pahlow en "El gran libro de las plantas medicinales" de Ed. Everest asegura que no son de temer efectos secundarios en dosis normales. También en "Secretos y virtudes de las plantas medicinales" de Selecciones del Reader's Digest se nos advierte que han de respetarse las dosis.

Se recomienda con mucha frecuencia para las afecciones bronquiales, como bronquitis, asma o tos ferina; también contra el catarro y la tos. Se puede tomar en infusión de la siguiente manera: una cucharadita de planta por taza, se hierve, se deja reposar 10 minutos y se cuela.

En uso interno (infusión) se deben emplear siempre las hojas secas, jamás frescas.

Se pueden recolectar todo el año, aunque no existe unanimidad en este tema. Algunos recomiendan agosto y septiembre como la mejor época; otros, otoño, antes de la floración. También hay quien prefiere las hojas jóvenes que se encuentran cerca de las flores a finales de otoño. Se secan al aire.

Otros usos y curiosidades

Antiguamente se pensaba que la hiedra era una planta parasitaria que asfixiaba a su huésped; pero no es así, sus raíces sólo se aferran a él para emplearlo como soporte.

Algunos autores recogen un uso antiguo que consistía en aplicar la goma de hiedra -probablemente obtenida hirviendo la savia- sobre las caries y las muelas doloridas. Esta goma también se ha usado como depilatorio.

También se empleó para teñir telas de diversos colores: amarillo, verde grisáceo o rojo, según se emplearan las bayas, las hojas o la savia. Esta última, también se utilizó en tiempos contra los piojos.

La madera de hiedra es muy blanda y porosa, arde rápidamente y desprende una llama muy viva.

Descripción y características

La hiedra es una planta trepadora que puede crecer cubriendo el suelo o, con más frecuencia, aferrándose con sus raicillas y muros a árboles y trepar hasta 15 ó 20 metros de altura (según algunos autores, hasta 50 metros). Las flores son pequeñas, poco vistosas, de color verdoso y con 5 pétalos, y están dispuestas en racimos. Las hojas adoptan formas muy variadas, desde ovaladas o elípticas cerca del racimo, hasta triangulares y con 3 ó 5 lóbulos. Los frutos son bayas de color verde cuando están inmaduras y negro cuando han madurado. Dentro tienen entre 4 y 5 semillas.

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Margarita menor (Bellis perennis)


La margarita es una planta vivaz, abundantísima, que florece casi todo el año, ofreciéndose al aventurero para que aproveche sus hojas como alimento y para curar sus heridas y bajar la fiebre.

La margarita como comestible

Las hojas de margarita menor se pueden recolectar todo el año. Tienen un sabor ligeramente dulce, que podemos combinar con el amargo del diente de león y obtendremos una ensalada muy beneficiosa para el organismo.

Además se puede consumir en forma de verdura o sopa. Tradicionalmente, las flores se han conservado en vinagre para usarlas luego como condimento y también se incluyen en ensaladas.

La margarita como bebida

Con las hojas se puede preparar té.

La margarita como medicinal

La farmacia natural nos ofrece durante todo el año un tonificante que baja la fiebre, elimina las toxinas del organismo y además es expectorante, por todo lo cual podremos utilizarlo en procesos febriles y enfermedades infecciosas como catarros, gripe o bronquitis. En caso de fiebre alta, además de las infusiones, podemos aplicar compresas en la frente. También es vulneriana (cicatriza las heridas y cura contusiones) por lo que podremos emplear las compresas para tratar lesiones de la piel y bajar inflamaciones. Así mismo, la infusión se suele utilizar para estimular el apetito y para purificar la sangre gracias a sus propiedades como depurativa y diurética. La infusión se prepara con dos cucharaditas de desayuno de hojas o flores por taza. Para preparar las compresas podemos hervir un puñado de planta por litro de agua. Puesto que se puede recolectar todo el año y es tan abundante, casi no merece la pena secarla. Si la secamos, debemos hacerlo a la sombra.

Otros usos y curiosidades

En tiempos, se la rechazó en Alemania acusándola de provocar abortos, algo que luego no se pudo demostrar científicamente. También se le ha atribuido al te una más que dudosa acción hipnótica. Algunos le reconocen poderes mágicos que permiten volver a disfrutar de las pequeñas cosas sencillas y cotidianas.

Descripción y características

Todo el mundo conoce la margarita. Las hojas, algo dentadas y espatuladas, forman una roseta basal de cuyo centro se elevan los tallos de 10 cm. o algo más que terminan en una flor (para los muy estrictos uns influorescencia en capítulo) de pétalos blancos, rosados por el envés, con un grueso corazón amarillo.

Existen cuatro especies de margaritas en la península Iberica y Baleares.

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Diente de León (Taraxacum officinale)



El diente de león es otra beneficiosa y conocida planta que engrosa la lista de las "malas hierbas". Al excursionista le resulta útil como alimento, para improvisar un sustituto del café desprovisto de los efectos secundarios de la cafeína pero con otros mucho más beneficiosos, y, en caso de que sufra un ataque de estreñimiento, como un suave laxante.

El diente de León como comestible

Se deben recolectar las hojas más tiernas, principalmente al inicio de la primavera, antes de que se vuelvan demasiado amargas. Este amargor se puede reducir dejándolas en remojo durante 2 horas. Se pueden comer en ensaladas, hervidas, o en bocadillos sustituyendo a la lechuga. Los extremos de las raíces, bastante complicados de desenterrar, se pueden preparar cocidos. Las flores, antes de abrir, se pueden conservar en vinagre para usar como condimento o acompañando otros platos. El diente de león nos aporta vitamina A, vitamina C y niacina.

El diente de León como bebida

Con las raíces de diente de león se puede conseguir un sustituto del café, sin los efectos negativos de éste, pero con casi todas las propiedades medicinales de la planta. Para ello se secan las raíces al sol o al horno sin quemarlas, después se trocean y se tuestan, por ejemplo en una sartén, removiéndolas con frecuencia. Por último las podéis moler entre dos piedras.

El diente de León como medicinal

El diente de león es un suave laxante que el excursionista o el aventurero estreñido siempre tendrá a mano porque crece en casi todas partes. Al ser también un depurativo favorece la curación de algunas afecciones como eccemas o celulitis cuando están provocadas por el propio estreñimiento, al retener sustancias tóxicas en el organismo.

Además, posee otras aplicaciones medicinales aplicada en forma de infusión, jugo o ensalada:

Sus propiedades como colerética (estimula la producción de bilis por el hígado, lo cual facilita la digestión de los cuerpos grasos), y colagoga (contrae la vesícula biliar favoreciendo el vaciado de la bilis al intestino), la hacen especialmente útil en problemas del hígado y la vesícula biliar como hepatitis, cirrosis, vesícula perezosa o insuficiencia hepática.

Las curas de primavera y otoño (entre 4 y 6 semanas en cada estación) son muy útiles para quienes sufren de cálculos en la vesícula. Aunque no llega a eliminarlos, evita que se formen.

También son importantes sus efectos sobre el riñón, y es útil para la gota y la artrosis por ser diurética (colabora en el proceso de depuración de la sangre y elimina las toxinas que contiene) y depurativa (purifica la sangre y contribuye a eliminar los desechos mediante una acción diurética, laxante o sudorífica).

Las digestiones perezosas se ven mejoradas por esta planta en virtud de sus propiedades como aperitiva (posee principios amargos que estimulan el apetito y preparan las operaciones digestivas) y tónica estomacal (ejerce una acción fortificante y restauradora sobre el estómago), que aceleran el proceso de digestión y aumentan la secreción de todas las glándulas digestivas.

La infusión se puede preparar con 1 ó 2 cucharaditas en 1/4 litro de agua fría y se deja hervir un minuto. A los 10 minutos se cuela.

El jugo se obtiene triturando, machacando o pasando las hojas por la licuadora. Se toman 2 ó tres cucharaditas antes de cada comida.

Si padecéis alguna de las afecciones mencionadas, probablemente os interese incluir esta planta en vuestro botiquín natural. Se aconseja recolectar en primavera la planta entera. La podéis colgar a secar en un lugar aireado o, en el caso de la raíz, cortarla longitudinalmente y secarla al horno a no más de 40 ºC.

Otros usos y curiosidades

De niños todos hemos jugado alguna vez a esparcir sus semillas, que flotaban ayudadas de su curioso "paracaídas". Tradicionalmente se ha usado el látex de diente de león contra las verrugas y para quitar algunas manchas de la piel. Las flores también han sido utilizadas como ingredientes de algunas bebidas alcohólicas.

Descripción y características

El diente de león es una planta herbácea y vivaz. Las hojas dentadas dispuestas en roseta, tradicionalmente identificadas por su forma con los dientes de un león, alcanzan entre 5 y 25 cm. Del centro de la roseta se elevan los tallos huecos en cuyo extremo se encuentran las flores amarillas (una por tallo). Las raíces, de aspecto columnar, se entierran hasta unos 30 cm de profundidad. Toda la planta exuda al partirla un látex blanco.

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Zarza, Zarzamora (Rubus fructicosus)



Las moras, el fruto de la zarza o zarzamora, son uno de los frutos silvestres más ricos y extendidos de nuestra geografía, que todos conocemos desde niños. Al aventurero le servirá, a parte de cómo alimento, para elaborar un té delicioso con sus hojas, para sanar afecciones bucales y heridas entre otras y para fabricar cuerdas.

La zarza como comestible

Las moras poseen vitamina C, provitamina A, calcio y hierro, y se pueden consumir solas, con yogurt o helado, en forma de mermelada o jalea, o en tartas y diferentes postres.

Manuel Durruit, en su libro "Frutos silvestres comestibles y venenosos" Editorial Everest, expone una sencilla receta para la mermelada de moras:

Ingredientes:

2 kg. de moras

zumo de 1 limón

1/4 kg. de azucar

Se hierve la mitad de las moras en un cazo con poco agua y se filtran con un paño, retorciéndolo para sacar el mayor jugo posible. Este jugo se mezcla con el resto de los ingredientes y se calienta removiendo hasta que hierva durante unos 30 minutos. Para saber si esta lista, se echa una gota de la mermelada en un vaso de agua. Si llega al fondo sin diluirse, está lista.

Juan Antonio de La rica, en si libro "Del Campo a le Mesa" nos enseña una receta para hacer una tarta de moras y nata:

Ingredientes:

Mermelada de moras

Nata líquida

1/2 vaso de aceite de girasol

1 vaso de azucar

1 y 1/2 vasos de harina

Levadura Royal

4 huevos

Hacer un bizcocho batiendo 3 huevos y la yema del cuarto, el yogurt, el aceite, el azúcar, la harina y una cucharadita de levadura Royal. Introducimos la mezcla en el horno en un molde untado con mantequilla entre 15 y 20 minutos, hasta que esté dorado y hecho por dentro (se pincha con una aguja y tiene que salir limpia).

En la bandeja donde se va a servir la tarta se pone un fondo de nata líquida y sobre ella el bizcocho para que la embeba. Abrirlo por la mitad y poner una capa de mermelada de moras, tapar y cubrir con otra de mermelada. Batir la clara que nos ha sobrado hasta punto de nieve, añadir azúcar y seguir batiendo hasta que quede muy fina. Cubrir la superficie con ella y poner unas moras de adorno.

La zarza como bebida

Los frutos de la zarza también se han usado para hacer licores. Al parecer, en Rusia las mezclan con azúcar y las hacen fermentar. Sin embargo, es mejor dejarlas simplemente macerar en un licor (aguardiente, coñac, etc) al modo tradicional en que se hace el "aguardiente de guindas".

Manuel Durruit, en su libro "Frutos silvestres comestibles y venenosos" Editorial Everest, nos muestra una receta más elaborada para hacer licor de moras:

Ingredientes:

1 Kg de moras

1 cucharada de canela en polvo

1 trocito de genjibre

2 clavos de especia

1 kg de azúcar

1/2 l. De aguardiente

1/2 litro de coñac

En una cazuela con 1,5 l. De agua se echan las moras y las especias y se calienta hasta la ebullición. Añadimos el azúcar y lo echamos todo en otro recipiente con las paredes bañadas de caramelo de azúcar. Tapamos y dejamos reposar 12 horas, tras las cuales, lo filtramos, lo calentamos un poco y añadimos los licores. Removemos y embotellamos para que repose 15 días. Luego lo filtramos y lo embotellamos definitivamente.

Además, con las hojas de zarza se prepara un té excelente, que mejora su aroma si se mezcla con hojas de frambuesa (Rubus idaeus). Penélope Odi e su obra "El gran libro de las Plantas Medicinales" Editorial Everest, recomienda esta receta para el té casero:

Ingredientes:

1 parte de hojas de frambueso

2 partes de hojas de zarza

Se mezcla una parte de hojas frescas y secas de frambueso con dos de zarza. Se aplastan un poco con un rodillo de cocina, se rocían con un poco de agua y se meten en un paño que se cuelga en un lugar caliente para que fermente durante 2 ó 3 días, al cabo de loc cuales despedirá un intenso aroma, como a rosas. Se seca rápidamente y se guarda en un recipiente cerrado listo para usar.

La zarza como medicinal

Para el aventurero, las zarzas ofrecen un remedio natural para las inflamaciones de las encías y la mucosa bucal, usando tanto el té de hojas sin endulzar para hacer gárgaras como el jugo de sus frutos. También se pueden masticar los brotes tiernos en primavera.

Para curar heridas y úlceras de la piel se aplica una cataplasma con las hojas machacadas o bien una compresa con la decocción (3 ó 4 cucharadas de hojas en un poco de agua)

Asimismo infusión o decocción de zarza es útil en afecciones intestinales como diarreas y colitis. También en hemorroides y gastroenteritis, así como para tratar la fiebre.

El té de zarza se prepara con 2 cucharaditas de hojas, se deja reposar unos minutos y se cuela. Endulzar con azúcar o miel.

Si queremos incluir la zarza en nuestro botiquín natural recogeremos en primavera las hojas jóvenes y bien desarrolladas y se secarán rápidamente a una temperatura no superior a 40º C.

Otros usos y curiosidades

Las cortezas de los tallos de zarza, que se han usado para coser en cestería, son útiles para fabricar cuerdas. Se emplean las ramas largas que aún no se han ramificado, se quitan los pichos y las hojas y se abre longitudinalmente en 4 partes. Separaremos la corteza y la trenzaremos para conseguir una cuerda más resistente.

Descripción y características

La zarza es una planta espinosa que puede alcanzar los 2 m. de altura. Tiene hojas imparipinadas, dentadas y con espinas. Las flores son blancas o rosadas, con 5 pétalos, 5 sépalos y multitud de estambres. Las bayas son primero verdes, luego rojas y finalmente negras cuando maduran.

Existen un centenar de especies y un millar de variedades y subespecies cuya identificación sólo interesa a los especialistas.

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Castaño (Castanea sativa o C. vulgaris)



El castaño, natural de Asia Menor, fue introducido por griegos y romanos en Europa, y se aclimató sobre todo en terrenos siliciosos, llegando a ser muy abundante en algunas zonas. La cultura y el folklore populares le han dado muchos usos, desde emplear las castañas como talismanes mágicos hasta usar la oquedad natural de los castaños viejos como recinto para guardar el ganado e incluso como vivienda.

El castaño como comestible

Las castañas son un alimento muy energético que contiene un 40% de hidratos de carbono. También poseen proteínas, lípidos, sales minerales y vitaminas A, B y C. Como contrapartida tienden a producir flatulencia y estreñimiento.

La cultura popular de cada región a ideado diferentes modos de prepararlas. Se pueden comer crudas, asadas, cocidas o secas.

Las castañas se secan para conservarlas durante el invierno. Se les quita la cáscara externa y el pellejo interno y se dejan secar. Luego se guardan en un lugar libre de humedad. A las castañas secas se les llama también castañas pilongas.

Estas castañas secas también se pueden triturar para obtener harina de castaña con la cual preparar panes, galletas, pasteles, etc.

Para asar las castañas debemos hacerles un corte antes de ponerlas al fuego en el asador, pues si no explotarían. Hay que remover con frecuencia para evitar que se quemen por un lado y se queden crudas por el otro.

En Galicia es muy frecuente comer castañas cocidas con leche. Es un plato delicioso y fácil de preparar:


Se cuecen las castañas peladas en agua con sal durante 1:30 ó 2 horas, hasta que estén hechas. Mientras aún están calientes se pela la membrana interna (en frío es más difícil). Cuando tenemos un buen tazón de castañas añadimos leche y ya está listo. Riquísimo.

Roy Genders nos ofrece esta receta de tarta de castaña en su obra Plantas Silvestres Comestibles ed. Blume:


Hervir 1/2 kg. de castañas y pelarlas. Pasarlas por un pasapurés y añadir media taza de azúcar y una cucharadita de vainilla en polvo. Añadir batiendo las yemas de 3 huevos. Batir las claras a punto de nieve e incorporarlas a la masa. Verter en un molde engrasado y cocer 45 min. a 180º. Una vez frío cubrir con nata y parte del puré de castaña. Espolvorear con azúcar por encima.

El castaño como bebida

Si tostamos la harina de castaña podemos emplearla como el café. Las castañas también se han empleado para elaborar bebidas alcohólicas.

El castaño como medicinal

El castaño tiene propiedades astringentes (contrae los tejidos y disminuye la secreción de las mucosas) que lo hacen útil en casos de diarrea y afecciones de la boca y la garganta. También es antitusivo o béquico (calma la tos y la irritación de la faringe).

Se emplea la corteza y las hojas, aunque algunos autores también incluyen los amentos (flores).

La decocción se prepara con 1 cucharadita de hojas y 1 de corteza o bien 2 cucharaditas de hojas por tacita. Hervir 10 minutos, colar y endulzar con azúcar o miel.

Para hacer enjuagues o gargarismos en casos de tos, tos ferina y afecciones de boca y garganta se usa la decocción anterior.

El consumo de castañas está especialmente indicado para personas con artritis y en dietas para hipertensos y enfermos cardíacos.

Otros usos y curiosidades

La leña de castaño no es un buen combustible: desprende mucho humo y poco calor. Se ha usado en cestería cortada en tiras finas, para fabricar toneles y traviesas de ferrocarril. También se ha empleado como fuente de celulosa y de taninos para curtir.

Antiguamente se empleaban las cáscaras de los frutos y las hojas para oscurecer los cabellos rubios, y trituradas para multiplicar el pelo de los recién nacidos. También, se empleaban las castañas en la antigüedad para protegerse de mal de ojo y, colocadas bajo la almohada durante la noche de difuntos, para evitar que estos fueran a coger a uno por los pies mientras dormía.

El castaño puede vivir más de mil años. Aunque alcanza su tamaño definitivo hacia los 50, su tronco no deja de ensanchar y se hiende a una edad temprana. Las tradiciones de muchos pueblos de Europa hablan de viejos castaños que albergaban rebaños de ganado e incluso familias en su interior.

Descripción y características

El castaño puede alcanzar los 30 metros de altura. Su tronco es ancho y se va volviendo hueco con la edad. Las hojas son grandes, simples, lanceoladas y con el margen aserrado. En otoño se vuelven amarillas. Los frutos están envueltos por una cubierta con espinas llamada erizo que se abre cuando maduran.

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Espino blanco tb. Albar (Crataegus monogyna y C. oxyacanta)



El uso principal del espino blanco o albar se centra en los beneficios que produce en el corazón, si bien el excursionista puede recolectar sus bayas para el consumo.

El espino blanco como comestible

Las bayas del espino blanco son comestibles, aunque su sabor harinoso y su escasa pulpa no las colocan entre las más exquisitas. No obstante, son ricas en vitamina C. Roy Genders, en su libro "Plantas silvestres comestibles" de la ed. Blume, nos da una receta para la conserva de espino blanco:

Se echan las bayas en una cacerola y por cada taza de bayas añadimos media taza de agua. Hervimos a fuego lento durante unos 30 minutos, y cuando las bayas están blandas las machacamos y las ponemos sobre un paño para que el zumo gotee en una cacerola toda la noche. Por cada taza de zumo obtenido añadimos una taza de azúcar. Hervimos, añadimos un limón y removemos hasta que la mermelada se solidifique si sacamos una pequeña cantidad y la echamos en un recipiente frío.

Las hojas tiernas de Crataegus monogyna tienen un ligero sabor a nueces y se pueden añadir a ensaladas.

El espino blanco como bebida

Las hojas se pueden emplear como un sustituto del té; y las semillas tostadas, del café.

El espino blanco como medicinal

El principal uso del espino blanco se centra en sus propiedades cardiotónicas (refuerza, retarda y regula el latido del corazón), conocidas desde la antigüedad. La infusión de las flores está especialmente indicada en angina de pecho, arritmias e insuficiencia cardiaca. Se recomienda como tratamiento después del infarto, y como medida preventiva para mantener el corazón sano en personas sometidas a fuertes tensiones.

También se recomienda para regular la tensión arterial, tanto si se tiene alta como baja, si bien en casos de hipertensión algunos autores aseguran que no es del todo eficaz.

El espino blanco también posee propiedades ansiolíticas (elimina la ansiedad), por lo cual resulta apropiada para aquellas personas cuyo nerviosismo les lleva a padecer insomnio, angustia, taquicardia, etc.

Preparación:

El té de espino blanco se prepara con 1 cucharadita de flores por tacita de agua hirviendo. Se deja reposar 15 ó 20 minutos y se endulza preferiblemente con miel, pues parece potenciar sus efectos.

Recolección y uso:

Las flores de espino blanco es mejor usarlas frescas, pero se pueden secar para conservarlas. También podemos emplear los frutos, que tienen los mismos efectos, aunque son menos activos. Se toma un puñado de frutos tres veces al día.

Otros usos y curiosidades

La madera de espino blanco es dura y densa. Es un buen combustible y proporciona un buen carbón.

Descripción y características

El espino blanco suele ser un arbusto de entre 2 y 4 metros de altura, pero si se le deja puede convertirse en un árbol de 10 ó 12 metros y vivir 500 años.

El Crataegus monogyna y el C. Oxyacanta son muy parecidos.

Las hojas del Crataegus monogyna tienen entre 3 y 7 lóbulos profundos, sus flores son blancas o rosadas, en corimbos, con 5 sépalos y 5 pétalos, sólo un estilo y estambres violáceos. Los frutos son rojos y tienen un hueso. A él pertenecen las fotografías que podéis ver en este artículo.

El Crataegus oxiacanta tiene hojas con entre 3 y 5 lóbulos poco profundos y ligeramente dentadas. Las flores, parecidas a las del C. monogyna, tienen 2 ó 3 estilos y estambres rojos. El fruto, rojo, tiene 2 ó 3 semillas.

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Saúco (Sambucus nigra)



El hombre lleva valiéndose de las propiedades del saúco desde la edad de piedra, y aún hoy es una planta muy frecuente en las proximidades de zonas habitadas. Tanto sus flores como sus frutos son comestibles y medicinales.

El sáuco como comestible

Los frutos y las flores de saúco son comestibles. Los primeros se pueden preparar en zumos, mermeladas, jaleas, salsas, sopas, etc. Deben de consumirse siempre maduros, pues cuando verdes son tóxicos. También las semillas, aún bien maduras, son indigestas, por lo que conviene no abusar del fruto en crudo. Al cocinarlo se vuelve inocuo.

En la obra de Manuel Durruti "Frutos silvestres comestibles y venenosos" Ed. Everest se nos muestra la siguiente receta de sopa de saúco.

Ingredientes:

800 gr. de frutos de saúco

azúcar

3 manzanas

harina.

Las bayas de saúco se cuecen en la menor agua posible. Una vez cocidos se añade agua hasta obtener el sabor deseado. Se filtra, se le añade azúcar y se hierve a fuego lento removiendo. Se añaden las manzanas en trocitos. Se deja unos minutos hasta que la manzana esté entrecocida. Se retira del fuego y se añade removiendo la harina hasta obtener la consistencia deseada.

Las flores de saúco se pueden empanar. En la obra "Plantas medicinales, bayas y verduras silvestres de Grau/Jung/Münker ed. Blume tenemos la siguiente receta:

"Se prepara una pasta de buñuelos con harina, huevos, mantequilla caliente, agua, un poco de miel y un pellizco de sal, haciendo que no resulte demasiado espesa. En ella se sumergen las inflorescencias de saúco cogiéndolas por el pedúnculo, que no se habrá cortado. A continuación se fríen en aceite hasta que estén doradas y se sirven calientes, acompañadas de compota. Para la pasta, se toman 3 huevos para 125 gr. de harina. Los gourmets añaden a la pasta 2 ó 3 cucharadas soperas de vino."

El sáuco como bebida

Con las bayas de saúco se pueden preparar zumos simplemente prensando los frutos con un paño limpio. También se pueden preparar licores. Manuel Durriti nos enseña como hacer licor de saúco.

Ingredientes:

1,5 Kg. de bayas de saúco,

¾ de litro de aguardiente o coñac u otro licor,

750gr de azúcar,

4 clavos de especia,

1 barrita de canela en rama.

Se echan las bayas en una botella de cuello ancho y se cubren con el aguardiente, se tapa y se deja reposar 6 semanas. Se cuela y se prensan los frutos para obtener todo el jugo, al cual se le añade, en una cacerola, el azúcar, los clavos y la canela. Se hierve a fuego lento durante 15 minutos. Se llenan las botellas y se deja reposar unas semanas antes de tomarlo.

Las flores de saúco también se han empleado para hacer licores y aromatizar vinos.

El sáuco como medicinal

El saúco es uno de los mejores sudoríficos (estimula la transpiración) y depurativos (purifica la sangre contribuyendo a eliminar los desechos). Además también presenta propiedades diuréticas (colabora en el proceso de depuración de la sangre al eliminar las toxinas) y antiinflamatorias (reduce las inflamaciones).

Se emplea habitualmente en forma de infusión para tratar resfriados, gripes, enfriamientos, catarros y también se puede tomar como medida preventiva de estas afecciones.

En forma de compresa se emplea para tratar afecciones de la piel, como eccemas y otras dermatosis también hay autores que la recomiendan para aliviar las hemorroides y para las quemaduras leves. Para la conjuntivitis, además de emplear compresas también podemos realizar lavados de ojos con la infusión de las flores. Por último, hay quien recomienda los cigarrillos hechos con hojas secas de saúco para dejar de fumar.

Las partes de utilidad medicinal del saúco son las flores, los frutos, las hojas, y la segunda corteza, aunque en la actualidad se suelen emplear sólo las flores.

La infusión de flores se prepara con dos cucharaditas llenas de flores frescas o secas en ¼ litro de agua hirviendo. Se deja reposar unos minutos y se toma tres veces al día.

La infusión de las hojas tiene propiedades parecidas, pero su olor no es demasiado agradable. Se prepara de forma similar, con dos cucharaditas rasas de hojas.

Las flores se recogen de mayo a julio, se extienden en un lugar abrigado para que se desprendan de los pedúnculos y se dejan secar. Las hojas se recogen de jóvenes y se secan al aire.

Cultivo del sáuco

El saúco se cultivó en jardines durante mucho tiempo. Aunque el olor de sus hojas no es agradable, entre finales de primavera y principios de verano se cubre de bonitas flores blancas. En un jardín natural ofrece refugio y alimento a muchas aves.

El saúco es un arbusto o árbol perenne de hasta 10 m. De altura si se le deja. Prefiere zonas soleadas o parcialmente sombreadas, suelos frescos y con cierta humedad. Se siembra en otoño o primavera, también se puede reproducir por esquejes.

Otros usos y curiosidades

Como hemos dicho, el hombre se ha valido del saúco desde la edad de piedra, como alimento, medicina, en ritos religiosos y mágicos, como planta de jardín, para fabricar silbatos valiéndose de su madera hueca, etc.

Las hojas quemadas se han empleado como insecticida y la infusión de las hojas se empleó como repelente de mosquitos y, rociada sobre las plantas, para protegerlas de pulgones y orugas.

La madera de saúco es frágil y ligera, no es un buen combustible.

Descripción y características

El saúco es un arbusto o árbol de entre 2 y 10 metros de alto. Sus hojas son dentadas y desprenden un olor poco agradable. Las flores se disponen en falsa umbela con 5 pétalos, 5 sépalos y 5 estambres con anteras amarillas. Las bayas son verdes primero y negras cuando maduran. El tallo es hueco y frágil, con una médula blanca.

No se debe confundir con su pariente el sauquillo o yezgo (Sambucus ebulus), cuyos frutos tienen una apariencia similar, pero son venenosos. Es fácil, no obstante, diferenciar ambas plantas, pues mientras el saúco es un arbusto, el sauquillo es una planta herbácea de no más de 2 m. De alto.


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